Mathura, el lugar donde me hicieron hermano.

PARTE 1: El hermano perdido

Yo iba pensando visitar Mathura. Lo prometo. El plan era fácil, coger mi primer tren en india desde  Nueva Delhi (de la que ya hablaré) a las 13:11 y llegar tan plácidamente a las 15:40, Buscar un alojamiento barato y pasear un poco por el lugar.

Ingenuooooo.

Aquí es donde se topó conmigo, pobre primerizo, el TREN DE INDIA. Este es un ente que se rige por sus propias apetencias. Si pone una hora de salida en el billete… calcula de 10 minutos a 3 horas más. Y si pone que tarda un tiempo X en hacer el recorrido súmale, de nuevo, de 10 minutos a 3 horas más (se rige por ecuación de 5 incógnitas, de la que ya hablaré más adelante).

Tren de India: Sleeper class

 

En resumen: él es el que manda. Y punto.

Pues fue él el que decidió que llegase a unas nocturnas 20:30. Y encima a una ciudad abarrotada por un festival en honor al dios Krishna, que, mira que curioso, justo había nacido en teoría en ese mismo lugar tropecientos años antes.
Rodeado de fervorosos indios, con la noche amenazándome y el cansancio de mi desvirgamiento en “sleeper class”, fui directamente a preguntar a una chica india con mochila que venía en mi mismo vagón de tren.

Y fue mi salvadora.

PARTE 2: El hermano encontrado.

Como si le fuese la vida en ello, se apresuró a coger un rickshaw (tras negociar con varios) y a guiarme a algún hotel (barato). No había ninguno disponible o no aceptaban a extranjeros (por el festival, claro… o eso quiero pensar de su “no foreigners”). Así que tras 45 minutos de idas y venidas con el conductor sumado a la causa, al final surgió la sorpresa. Me invitaba a quedarme en casa de sus primos, a las afueras de Mathura.

Aquí todo pasó ya muy rápido. Sin dudarlo, la chica, Deepma, me llevó hacia allí, en mitad de la oscuridad de una barriada de una ciudad mediana de la India profunda, en una casa de cemento, con 8 personas mirándome como si hubiesen visto al mismísimo Krishna entrando por la puerta.

Al principio fue un poco extraño, esa sensación de no saber cómo dirigirte a alguien y más cuando has sido llevado de repente a su casa. Pero duró cinco minutos, que fueron los que bastaron para que me hicieran sentir como en mi propia casa.
Tandas de preguntas-respuesta, cena con thali y más tandas de preguntas-respuestas con investigación en mis fotos, mis amigos, mis viajes, el “¿por qué en India?”.
Todo tan natural como si fuese un invitado largamente esperado.

Y en un momento de la noche, ocurrió, Deepma me hizo el gran regalo.

La pulsera de hermanamiento

 

Con una improvisada y algo trastabillada (por mi parte) ceremonia de bendición me puso la pulsera que las hermanas poenen a sus heramanos en las familias indias. El mismo día que se celebraba la fiesta por Krishna me convertí en un hermano más de la familia que había conocido pocas horas antes.

 

La ceremonia de hermanamiento

 

A la luz del día siguiente por fin pude ver el barrio en el que había dormido. Una modesta barriada a las afueras de Mathura. La omnipresente vaca me recibió junto a la puerta, casi con la misma cara que los humanos, la noche anterior.

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A los pocos metros estaba una de las tantas muestras del problema de drenaje de las ciudades indias. (Algo asqueroso, si,  pero ese verde del agua queda muy resultón en la foto.)

La India y sus problemas de agua
Y, por supuesto, pude fotografiar más tranquilamente a alguno de mis nuevos hermanos:

Shweta

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Prevendra

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Rahul, Prevendra y Anshul

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Una noche y una mañana para aprender y enseñar nuevas palabras, jugar al Ludo (nuestro parchís, con reglas diferentes), dibujar, hablar de religión… hasta que por la tarde, Shweta, Deepma y Pragya me acompañaron hasta Vrindavan, hogar de los Hare Krishna y se convirtieron en las primeras amigas de Monster Peq.

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Así que de Mathura no conozco absolutamente nada… solo lo MÁS IMPORTANTE que podía conocer allí,  los 8 rostros de esta familia.

Para los que me preguntan tanto: ¿y por qué te vas de viaje? ¿y por qué a India? Ya tienen la respuesta:

 POR ESTO:

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16 Responses

  1. Sara dice:

    Empiezas a lo grande, ¿eh? ¡Genial! Si Dani no va al couchsurfing el couchsurfing va a Dani 😉

  2. javi_ovelm dice:

    vaya experiencia Dani! y esto acaba de empezar!! para los que se preguntan por qué ir a India o para los que vienen desencantados de allí… India es increible y su gente más. creo que seguir tu aventura va a acrecentar las ganas que tenemos de volver.

    • DaniKeral dice:

      Javiiiii!! Jeje, ya te digo, de momento ha habido de todo, de malo y de muy bueno… y eso ya dice mucho de un lugar. Que te haga vibrar las emociones es lo ideal para el viajero que busca vivir el mundo. Pues cuando volváis os seguiré sin dudarlo!!!

  3. Flor dice:

    ¡Me encantó la experiencia! ¡Qué divinorrr de gente! Me alegro que hayas empezado, dentro de lo que cabe, con buen pie. India tiene un poco eso, que cuando las cosas no podrían ir peor (esperas, retrasos, sleeper class, jajaa) siempre te sale con algo que te hace olvidar eso que pensabas “malo”… Ay India!

    • DaniKeral dice:

      Jajajaja, hola Flor!!! Toda una licenciada en India!! Jeje, la verdad es que en 4 días que llevo es de no dejarte indiferente en absoluto. Una intensidad de sucesos brutal… Y lo que nos gusta eso a los viajeros!!!!

  4. Vero Tapia dice:

    ¡¡Hola guapo!!
    Sechu y yo hemos disfrutado mucho de este inicio de viaje.
    ¡¡Que hermosa experiencia!! <3
    Besicos de colores 😉

    • DaniKeral dice:

      🙂 Verooooooo. Jejeje, me alegro mucho de que hayáis disfrutado con la experiencia tanto como yo. Espero haceros viajar muuucho, mucho! Dale un abrazote fortísimo a Sechu!!

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