Vrindavan, 3 historias: viudas, templos y Hare Krishna

Vrindavan es un lugar que engaña. Está ahí, como tapada por la cercana Mathura, una de las ciudades sagradas del hinduismo (y en la que tuve la suerte de vivir esta historia de hermanamiento) y en la línea directa de tren y carretera entre Nueva Delhi y Agra.
Pero para ir a Vrindavan tienes QUE QUERER IR a Vrindavan, porque se encuentra a una media hora de rickshaw de su vecina.

¿Y qué puede haber en Vrindavan que atraiga a un viajero?

Pues, sobre todo, tres historias: una de templos, otra de viudas y otra de Hare Krishna.

La historia de las viudas

Si uno se pone a leer cosas sobre Vrindavan de otros expertos que ya escribieron sobre el tema, lo primero que le llega es que esta ciudad sirve de refugio para varios cientos de viudas de las varnas (castas) superiores que, al morir el marido, según la tradición hinduísta, no pueden volver a casarse, siendo bastantes de ellas abandonadas por las familias. En ese momento la opción que les queda es mendigar… o ser acogidas por asociaciones. En este caso, la asociación Guild of Service, que abrió varios centros para asistir a estas mujeres y a sus hijos.

viudas en Vrindavan

En el lugar donde se alojan el viajero puede entrar y aportar con su granito de arena en forma de rupias para intentar mejorar algo la vida de estas mujeres… Desde la calle se pueden escuchar sus letanías acompañadas de los ritmos metálicos con los que las acompañan:

Los templos de Vrindavan

Cuando los ves por primera vez, te dices: “¿Aquí había algo como esto?
Vrindavan asombra por sus templos. Los cuales te sorprenden aun más si te pones a callejearla sin haber leído nada sobre ellos. Simplemente vas y te los encuentras, así de sopetón.

Prem Mandir, a la entrada de la ciudad, una joya blanca dedicada a Shri Krishna, terminada en 2001 (por eso tan blanco).

Vrindavan

Un poco más adelante, el templo de ISKCON, de los hare krishna y escondidos en el mar de callejuelas del mercado de Vrindavan, entre otros, el de Ghovindaji, de la época de Akbar;

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y el de Shri Ranganath (representación del dios Vishnú)

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Pero lo más intenso es la pasión con la que observas a los fieles hinduístas esperando para entrar a ver y orar en cada uno de ellos.

El reino de los Hare Krishna

hare krishna

Y si. También están ellos. Los Hare Krishna. Siendo Vrindavan (junto a Mathura) casi como una de las capitales mundiales del movimiento, aquí tienen uno de sus templos más importantes (con un comedor donde sirven comidas a la población) y vayas por donde vayas de la ciudad encontrarás a alguno de estos felices sujetos adoradores del dios Krishna.

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Si te acercas por el monumental ghat de Vrindavan, a orillas del río Yamuna, uno de los ríos sagrados del hinduismo (como el Ganges), podrás ver alguna de las celebraciones de bendición de la diosa (en India los ríos son diosas a las que veneran fervientemente) junto con el lavado en sus aguas de algunos de los presentes.

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Pero Vrindavan puede ser muchas más cosas… cualquiera de las historias anónimas que suceden por sus callejuelas de tierra y barro, el larguísimo mercado que se extiende serpenteante por sus callejuelas; monos, cerdos, vacas, perros conviviendo libremente… Ninguna de las imágenes que ofrece Vrindavan te deja indiferente, tanto con un regustillo amargo como con sabor dulce  (casi como India entera, realmente), pero desde luego una cosa sí es segura: todas las historias de Vrindavan merecen, al menos, que alguien las visite.

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Vrindavan, 3 historias: viudas, templos y Hare Krishna
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8 Responses

  1. Lysanne dice:

    Cenizas en el Rio Godavari, una novela de venta en Amazon, trata el tema de las viudas de la India y el rito del sati en tiempos modernos de formal conmovedora.

  1. octubre 5, 2015

    […] en él, ya llevaba unos cuantos kilómetros y ciudades  de India, con las sagradas Mathura y Vrindavan, la inmensa Delhi, Rishikesh, la Amiritsar de los sikh y los territorios de Kashmir. Es decir, ya […]

  2. octubre 16, 2015

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  3. diciembre 27, 2015

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  4. febrero 21, 2016

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  5. mayo 9, 2016

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  6. julio 5, 2016

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