Un PUEBLO FLOTANTE de Camboya, Kompong Luong

Un pueblo flotante de Camboya hizo que me volviera a sentir como un auténtico aventurero. 

No es que visitar Japón, la etapa anterior de mi viaje de varios meses por Asia no hubiese sido una aventura… pero faltaba esa sensación de sentirse realmente “en mitad de la nada”. Y esa sensación llegó gracias a un pueblo flotante de Camboya:  Kompong Luong. 

Krakor , Camboya

Un pueblo flotante de Camboya: Kompong Luong

Tras la masificada pero espectacular Angkor Wat, el cuerpo pedía un poco de barro y de “perderse en mitad del mapa”.

Así que, macuto en mano, “salté” del autobus que une Siem Riep con Phnom Penh a mitad de camino, en el poblado de Krakor.

Cerca de este, yendo al norte a través de la “carretera” 54, existe un lugar muy peculiar en el que ni tan siquiera Google Maps se ha fijado, una aldea que, dependiendo del momento del año, se encuentra más lejos o más próximo a Krakor,  un pueblo flotante de Camboya (algo que es frecuente en este país, como por ejemplo el también pueblo flotante  de Chong Kneas )  llamado Kompong Luong.

Krakor y Kompong Luong son de esos lugares que va buscando cualquier viajero con sueños de explorador. Click Para Twittear

Nada más llegar ya se notó un gran cambio: la sencillez. Sencillez en las casas, sencillez en la gente, en las sonrisas, en los gestos… y en el idioma: el porcentaje de personas con las que poder comunicarse disminuyó vertiginosamente en comparación con la turística Siem Riep.

Gente de Camboya

Tras reservar habitación en el único alojamiento de Krakor, la guest house Paris, buscar un transporte hasta Kompong Luong fue muy sencillo: breve negociación con cualquiera de los jóvenes con moto del pueblo para recorrer los (en ese momento) 5 kilómetros hasta el poblado acuático.

La planicie camboyana, salpicada de las humildes casas de madera separadas unos palmos del suelo, se extendía a ambos lados del embarrado camino de tierra hasta llegar al increíble lago Sap (Tonlé Sap).

Camboya Kompong Luong

El Tonlé Sap ocupa la llanura central del país y su superficie aumenta hasta 10 veces, de 2590 km² en época seca hasta más de 24.500 en época de lluvias.

Pueblo flotante Kompong Luong

A la orilla del lago negocié el precio por un paseo en barca por el poblado, que duró en torno a una hora.
Kompong Luong se divide a su vez en dos partes, una con población camboyana y otra con población vietnamita, emigrada años atrás debido a la guerra con Estados Unidos.

A partir de ahí, solo quedó disfrutar y sumergirse en aquella civilización acuática, que me recordaba a aquellas casas que ya vi en Srinagar... pero este poblado estaba mucho más conectado con el agua. Aquí no había partes compartidas entre agua y tierra sino que todo estaba sobre el agua: escuelas, tiendas, comisaría de policía, fábrica de hielo…

Un pueblo flotante de Camboya

El conductor del bote me contaba cosas sobre su pueblo, respondía a mis preguntas de ojos inquietos con total simpatía. La alimentación en Kampong Luong se basaba principalmente en el pescado y el arroz, cuya plantación se encontraba también en mitad del poblado flotante.

Mientras hablábamos, la gente aparecía ante mis ojos en su ritmo cotidiano y algunos transmitían una paz y tranquilidad envidiables.

Durmiendo en Kompong Luong

Sus caras curtidas por el sol reflejaban también un disfrute con lo que estaban viviendo. Sus humildes casas de madera y chapa eran cuanto necesitaban (aunque se veía también algún smartphone que otro) y su barca el medio de transporte ideal: desplazarse y relajarse al mismo tiempo al compás del agua.

Pueblo flotante de Kompong Luong

Todo lo que veía era alucinante, como de otro mundo, pero tenía la sensación de que mi presencia allí les producía la misma sensación a ellos, especialmente a los más pequeños, que no paraban de saludarme con los ojos abiertos como platos. Este pueblo flotante de Camboya estaba dejándome alucinado tanto como yo a ellos. 

Niño de Camboya

Terminado el paseo, volví andando bajo el tórrido sol camboyano para sentir más de cerca la tierra a la que regresaba tras la breve expedición.  

De nuevo, la gente se acercaba a mi con unas ganas y una ilusión inusitadas, queriendo compartir conmigo unas palabras, una sonrisa o la visión de su nieto, como el caso de este entrañable camboyano.

Aldea de Krakor

Tras poco más de un día compartiendo espacio de la Tierra con  las gentes de Krakor y Kompong Luong, reinicié mi ruta camino de Phnom Penh, la capital de Camboya, pero pude experimentar con total claridad las grandes diferencias entre nuestras formas de vivir,  lejanas en muchos conceptos y hábitos de vida pero también muy cercana a la vez… aunque solo fuese en pequeños detalles.

Billar en Camboya

Para todos los que quieran vivir la experiencia de un pueblo flotante de Camboya, desde luego que les recomiendo que vayan a Kompong Luong. Desaparecer del mapa tiene un aroma a Indiana Jones que aconsejo a todo el mundo. 

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4 Responses

  1. Ori dice:

    Quemar los mapas 🙂

  1. julio 14, 2016

    […] la premonición de que ese país iba a encerrar cosas muy interesantes… cosas como un poblado flotante fuera de los mapas  y los  espectaculares restos de una […]

  2. mayo 12, 2017

    […] dictadura de los jémeres rojos… Y entre todo eso, lugares que no aparecen ni en los mapas. El pueblo flotante de Kompong Luong es uno de esos lugares secretos del mundo, tan secreto que no aparece ni en el omnisciente Google. […]

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