CONSEJOS para VIAJAR por el MUNDO durante MESES (y barato)

Ya lo conté en un artículo, allá por 2015. En él expliqué cómo seguí mis propias instrucciones para no perderme la vida. En aquel momento quedaban 3 meses para dejarlo todo y ponerme a viajar por el mundo con billete de solo ida. Así hasta el día de hoy, que sigo viajando por el planeta de forma casi permanente tras haber renunciado a volver a mi anterior trabajo.

Durante estos años he ido aprendiendo lecciones (y las que quedan) y acumulando conocimientos sobre el mundo de los viajes de larga duración. Voy a intentar transmitirte las más importantes en este artículo.

Viajar por el mundo durante meses

Viajar por el mundo durante meses

Partamos de una base, para viajar por el mundo durante meses es necesario un paso muy importante: contar con el tiempo suficiente. Hay países (y profesiones) que permiten acumular, durante las vacaciones, bastantes días para viajar. Pero la forma mas habitual es solicitando lo que en España se conoce como excedencia: un tiempo de permiso en tu trabajo. Otra opción, obviamente, es dejar el trabajo y lanzarse a la aventura, sin expectativa.

Una vez tomada la decisión y teniendo el tiempo suficiente, llegan los siguientes “dilemas”, entre los que está el tema monetario. Este tema lo iré tocando en diferentes puntos del artículo, sobre todo en el apartado Viajar barato por el mundo.

Pero antes vamos por temas más materiales y sencillos como la decisión de equipaje.

Equipaje para viajar por el mundo ¿mochila o maleta?

Una de las dudas que se puede plantear al hacer un viaje por el mundo de larga duración (varios meses), es el del tipo de equipaje. Por mi parte, no existe duda: mochila. Es mucho más práctica y ergonómica para el tema de desplazamientos, por tierra (hay países en los que el asfalto es inviable para ruedas).

En cuanto al equipaje, hablando del tema ropa, la respuesta también es sencilla: lo mínimo. Como si fueses a viajar 3 días, a lo sumo 4: 3 o 4 mudas de ropa interior, 2 ó 3 camisetas, 2 ó 3 pantalones, un par de piezas de calzado (cerrado o abierto) y unas chanclas. Hay un factor MUY importante que hay que entender: las cosas se pueden lavar/comprar/reemplazar por el camino, por lo que no es necesario acudir con todo el equipo (salvo lo que sea más técnico). 

Tema aseo: una toalla de secado rápido, neceser con lo básico de higiene, pequeño botiquín con analgésicos, antipiréticos (para la fiebre), tiritas, povidona yodada (para heridas, tipo betadine), gasas. 

Equipaje electrónico: esta parte será más o menos voluminosa dependiendo del tipo de viajero. Para quien pretenda trabajar online y con el tema audiovisual, esto será indispensable. Para quien no, puede prescindir de grandes equipos y viajar más liviano. Ahora con las cámaras mirrorless (sin espejo), se puede viajar por el mundo con un buen equipo fotográfico y muy poco voluminoso. 

Objetos útiles no habituales: cuerda (para tender o amarrar cosas a la mochila), pinzas (para la ropa, cerrar bolsas), candado, plato, cubiertos (kit de navaja) y vaso. 

 Un elemento que aumenta el volumen y el peso de la mochila pero da mucha independencia y reduce el gasto es llevar tienda de campaña y esterilla. En este caso yo utilizo una de las más básicas (a la par que ligeras) de Decathlon. 

Dinero: tarjeta bancaria y cambio de divisas

Un elemento que también es muy importante al viajar por el mundo, sobre todo para no perder dinero con cada compra o extracción de dinero realizada en el extranjero, es contar con una tarjeta que no ponga cobros extra en los pagos o el cambio de divisas (se asume que en el viaje se va a pasar por varios países).

En este caso existen varias entidades que se presentan como posibilidad:

Revolut: esta tarjeta es de una entidad bancaria británica. Tiene varios tipos de planes, entre los que se encuentra el gratuito, con las siguientes características:

  • Cuenta corriente gratuita en el Reino Unido
  • Cuenta Euro IBAN gratuita
  • Transferencias bancarias en 24 divisas gratis
  • Sacar 200 € en efectivo en cajeros (o equivalente) sin comisiones

La forma de trabajar con ella es fácil: se solicita una tarjeta física (puede ser solo en versión digital, a través de la app del móvil, pero es más práctico tener una física) y se le asocia otra tarjeta de otro banco. La recarga (así como todo el control de la cuenta) se haría a través de la APP. Es una tarjeta que solo permite gastar con el dinero que haya dentro de ella. 

Tarjeta Revolut sacar dinero

 

Bnext: esta es de una entidad española

El alta, mantenimiento y baja de la cuenta son gratuitos y solo se podrá gastar el dinero ingresado en la cuenta.

Se puede sacar dinero de cualquier cajero y Bnext las comisiones sin comisiones hasta 3 veces al mes.

Sin comisiones por cambio de divisa en el extranjero Al pagar con la tarjeta en una moneda distinta al euro, Bnext devuelve las comisiones con un límite de 2.000€ al mes.

Cuidar la salud:

Vacunas

Durante estos años he ido publicando distintos artículos en los que hablo de forma extensa de consejos de salud para viajeros, tales como las Guías de salud para mochileros, parte 1  y parte 2. 

Uno de los puntos principales que hay que tener en cuenta cuando se viaja es el de vacunarse frente a enfermedades endémicas de los países que se visitan. Hay países donde apenas hay riesgo y otros en los que hay que tener especial cuidado (como es el caso de India: aquí puedes ver un artículo extenso con consejos de salud y vacunas para ir a India).

Lo ideal es programar con antelación qué zonas se van a visitar y vacunarse de las enfermedades endémicas para las que exista profilaxis. En España existen los servicios de vacunación internacional, dependientes de cada Comunidad Autónoma (en algunas comunidades las vacunas están subvencionadas, en otras no). Aquí está la página para la Comunidad de Madrid.

Tarjeta Sanitaria Europea

Hay otro punto referente a la salud que, junto a las vacunas, me parece fundamental: un seguro de viaje. En países como España o Argentina, donde la atención sanitaria es accesible de forma “gratuita” (salvo el pago de impuestos anuales, claro), estamos “mal acostumbrados” a gozar de ella de forma tan sencilla y poco costosa. Pero eso no es la realidad en la mayoría de países.

Si eres Español y vas a viajar por Europa, es fundamental hacerse la Tarjeta Sanitaria Europea para quedar cubierto, siempre y cuando se esté cotizando a la Seguridad Social y se viaje por cualquiera de los siguientes países: Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Islandia, Italia, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Malta, Noruega, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Rumanía, Suecia y Suiza.

Tarjeta Sanitaria Europea

Sin embargo, es importante saber que la Tarjeta Sanitaria Europea tiene sus limitaciones, ya que, si bien puede servir para un buen número de circunstancias, no te garantiza que la atención sanitaria sea gratuita al cien por cien, pues entran en juego las condiciones del sistema sanitario de cada país, diferentes a las españolas.

  • Algunas limitaciones se producen dependiendo del país y del tipo de tratamiento. En esos casos se deberá asumir un copago.
  • En casos en los que se busque recibir un tratamiento médico tampoco servirá, (aunque sí cubre  atenciones de urgencia, enfermedades crónicas, partos…).
  • La TSE tampoco cubriría los gastos para ciertas actividades deportivas o de aventura (como en los casos de rescate), así como la repatriación de urgencia al país de origen. En casos como esos se hace necesario un seguro de viaje (que vamos a ver en el punto siguiente). 

Aquí puedes saber más sobre la Tarjeta Sanitaria Europea.

Seguro de viaje

Para el resto de países fuera de la UE o para viajeros de fuera de Europa la presencia de un seguro de viaje se hace más que necesaria. Sobre todo por dos razones: por tu propia seguridad personal y por el elevado costo que puede tener una posible asistencia (en algunos países, como Japón o USA, ya solo un traslado en ambulancia o la estancia de un par de noches en hospital pueden ser muy, muy caros).

Cada vez que he viajado al exterior me he sacado un seguro, según la duración del viaje: un mes, un par de semanas o, como ya he hecho en un par de ocasiones, un seguro anual.

Mi experiencia con las diferentes empresas de seguros con las que he trabajado (que han sido Iati e InterMundial) siempre ha sido positiva, atendiendo a las condiciones me venían mejor según el tipo de viaje. Por ejemplo, en mi caso actual, que me encuentro en un nuevo viaje de larga duración fuera de mi país, España, tuve que optar por un seguro que me cubriese durante bastantes meses y de forma generosa las partes más importantes de todo seguro: gastos médicos y transporte sanitario.

En esta ocasión, lo que elegí fue a la aseguradora InterMundial, con los que, además, he empezado a trabajar a través del blog.  La opción que elegí para mi viaje fue el seguro de larga duración llamado Gran Tour 365, que es para viajes a partir de 3 meses y hasta un año (es el específico que tienen para viajes tan largos). Las otras opciones que ofrece la compañía eran de menos de 90 días, por lo que se quedaba corto para la previsión de viaje que tenía en mente.

Para los que estén sopesando sacarse un seguro de viaje (que hay incluso para mascotas), pueden hacerlo a través de este link  o pinchando sobre la imagen. Además, al trabajar con ellos, existe un 10% de descuento en cualquier seguro contratado a través de estos enlaces y con el código CREATIVO10.

 

Seguro de viaje

Viajar por el mundo, gratis (o casi): redes de alojamiento/transporte/trabajo

Viajar por el mundo se puede hacer gratis o prácticamente gratis. Todo depende del tipo de viaje que quieras realizar. Para ello existen diferentes redes que voy a agrupar en tres bloques: alojamiento, transporte y trabajo.

Viajar por el mundo usando redes de alojamiento:

El alojamiento es uno de los factores de gasto más importantes de cualquier viaje, (sobre todo según el país, Asia es mucho más barato que Europa, por ejemplo). Para ello hay varias opciones de alojamiento alternativas a los hoteles, casas de huéspedes etc.

House sitting: este tipo de redes (son varias webs las que ofrecen este tipo de servicios) ya llevan años en funcionamiento y consisten en viajar cuidando casas y, en algunos casos, mascotas. La cuestión es sencilla: allí donde se viaja hay alguien que también está viajando y que no quiere que su casa/plantas/mascota queden sin cuidar. Entonces, los viajeros recién llegados al lugar pueden hospedarse en su casa a cambio de ese cuidado/vigilancia. Para entrar en la red hay que pagar un precio de registro para poder acceder a los perfiles que ofrecen su casa.

Guest to guest: esta es una de las redes de más reciente aparición. Consiste en una red de intercambio de casas en las que un viajero puede solicitar un intercambio de casa con otro viajero de la red (sin pagar un precio por registrarse).
Este intercambio puede ser recíproco (casa por casa) o no recíproco. Para el no recíproco existen los llamados Guest Points. Cada casa tiene un valor estipulado de Guest Points por noche (entre 80 y 200 generalmente) y uno se puede alojar utilizando Guest Points. Estos se consiguen alojando a otros viajeros que “paguen” la estadía con Guest Points. Puedes leer más sobre el intercambio de casas con Guest to Guest en este artículo que publiqué sobre mi experiencia.

Intercambio de casas

Hospitalityclub, couchsurfing: estas redes ya son muy conocidas y, aunque su objetivo principal no es la gratuidad del alojamiento sino fomentar el contacto entre viajeros, también es otra ayuda para viajar por el mundo de forma sencilla. Se tratan de las mejores plataformas para poder conocer el lugar al que se viaje desde dentro, desde sus propios habitantes, conociendo historias personales.

Warm showers: esta es una red de alojamiento para aquellos que usen su bici como medio de transporte. El sistema es muy parecido al de Couchsurfing, pero en el mundo del cicloturismo. 

Viajar  usando redes de trabajo

Otra forma de viajar por el mundo de forma sostenible a nivel económico es trabajando. Para ello existen diferentes redes en las que se realiza un trabajo durante un tiempo determinado a cambio de alojamiento y, en algunos casos, comida.

Workaway: Esta es la red de trabajo más conocida. La forma es sencilla: se paga un precio para registrarse en la plataforma durante un año. Una vez registrado, se puede acceder al listado de opciones de lugares en los que se necesitan workawayers. Se manda solicitud y, si le cuadra al “empleador”, se cierra el intercambio.

Wwoofing: El wwoofing es algo similar al workaway, solo que se hace en granjas orgánicas localizadas alrededor del mundo. 

Viajar usando redes de transporte

En el tema transporte también hay opciones para poder viajar de forma comunitaria. Entre ellas está la famosa blablacar. También existen otras como carpoolear y grativiajes (que están más centradas en latinoamérica).

Aparte de esto, en el tema transporte he de mencionar una forma analógica que yo utilizo mucho: el autostop (o hacer dedo).

He realizado muchos de mis viajes haciendo autostop y recorrido países como Armenia, Nueva Zelanda, Argentina… La experiencia no ha podido ser mejor, no solo por el tema del ahorro en el transporte, sino por las experiencias cercanas con gente del lugar (algo similar a lo que ocurre con couchsurfing). Aquí van unos cuantos consejos para viajar en autostop.

Consejos prácticos

Perseguir el verano

Este punto depende mucho del tipo de viaje y experiencias que se quieran vivir, pero desde el punto de vista práctico por volumen de equipaje durante un viaje largo, es mucho más recomendable viajar persiguiendo el verano por el planeta (o en lugares donde la temperatura es mayormente cálida).

Haz contactos (relaciónate)

Hacer un viaje de larga duración tiene muchos puntos positivos. Entre ellos, el más importante es la cantidad de gente de distintos lugares que se conoce y de la que se aprende. Este es el mayor tesoro que he descubierto desde que comencé a volcarme en este tipo de vida. Toda esta gente que se conoce tiene, además, un punto extra: lugares de “salto”, como yo les llamo, aquellos lugares del mundo en los que viven las diferentes personas que se ha conocido en hostels, medios de transporte… Y también a los que se ha alojado haciendo couchsurfing.

Tómatelo con calma

Estamos acostumbrados a tener un mes de vacaciones (aproximadamente) en total durante el año y nuestro planning mental viajero lo hacemos en función a ese tiempo. Sin embargo, cuando viajamos durante meses, seguir ese mismo ritmo es sumamente cansado y puede llevar a hacer que no aprovechemos suficiente la experiencia de viajar durante un tiempo superior al habitual.

 

Estos son solo algunos de los consejos que puedo darte para viajar por el mundo durante meses, no obstante, si tienes alguna duda con lo mencionado o con algo que se me haya podido olvidar, déjame tu pregunta en comentarios e intentaré resolverla lo mejor posible. 

CONSEJOS para VIAJAR por el MUNDO durante MESES (y barato)
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