Cómo serían tus Navidades si las pasaras en…

Cuando se acercan las navidades, muchos deciden pasar las fiestas en familia para reunirse con su gente. Otros, sin embargo buscan lo contrario: moverse y vivir esas fechas lejos de casa. Esto lleva agregado un elemento muy interesante: poder conocer las diferentes formas de celebrar estas fechas que existen en distintas partes del mundo.

Hoy vamos a hacer un recorrido visitando algunos lugares donde viajar en Navidad se convierte en una experiencia etnográfica pura y dura, viviendo las diferencias del mundo a través de las comunidades humanas.

Lugares donde viajar en Navidad

Es posible que Vigo nunca se acerque a la espectacularidad de Nueva York en el encendido de sus luces, pero ya el simple movimiento de marketing realizado durante la Navidad de 2018 por parte de Abel Caballero, el alcalde de la ciudad, merece un aplauso. Así es como las ciudades se cuelan en los deseos de las personas para convertirlas en turistas y “engancharlas” para que acudan a visitarlas: entrando por los ojos.

Según este estudio elaborado por el buscador de viajes Liligolos tres destinos preferidos para los turistas españoles son Barcelona, Londres y Bruselas. En esa misma lista se encuentran también lugares como Sevilla, Tenerife o Marsella. En esta lista se pueden apreciar varios motivos, como la búsqueda del calor, los bajos precios (vuelos de compañías Low Cost) o los lugares emblemáticos.

Pero… más allá de estos motivos, ¿qué sucede durante la Navidad en distintas partes del mundo? Veamos distintas opciones de lugares donde viajar en Navidad en base a sus tradiciones.

Viajar en Navidad a Barcelona:

La ciudad que encabeza la lista está ahí por motivos propios: Barcelona es una de las ciudades más bonitas de España. En ella, como en muchos otros lugares del país, se pueden ver características únicas durante las fiestas de Navidad, como, por ejemplo, la sopa de galets.

La sopa de galets, también elaborada en Valencia y Baleares, suele ser el primer plato de las cenas de Navidad (el segundo, por regla general, es pavo relleno) y consiste en un caldo de verduras o pollo acompañado de los galets, pasta con forma de caracola, y pilotes, albondiguillas de carne. Una tradición que se da en algunos hogares (y que utiliza la filosofía del reaprovechamiento) es comer canelones el día 26 hechos con las sobras del pavo de la noche anterior.

Otra tradición que se puede ver en Barcelona, así como en otras zonas de Cataluña, es el Caga Tió (Tizón). Este es un personaje formado por un tronco al que se le dibuja una cara y se le incorporan patas delanteras. Finalmente se le corona con la barretina catalana y se le cubre con una manta.

El Caga Tió se coloca los días previos al solsticio de invierno y los niños de la casa le van “dando de comer” las sobras de sus platos. La noche de Nochebuena, después de la cena, la tradición (sobre la que ha recaído cierta polémica durante los último años) es golpear con un palo al Tió en la cabeza para que cague regalos (mazapanes, turrones…) mientras se entona una canción tradicional.

Otra tradición a destacar es la de los pastorets, una representación teatral cuyo origen está en la Edad Media, en los Oficium Pastorum que se representaban en los oficios de la víspera de Navidad (misa del Gallo). Tras ser prohibidas en el Concilio de Trento, estas representaciones volvieron a tomar fuerza, especialmente en Cataluña, donde tomaron un carácter más cómico y dirigido a los niños.

Viajar en Navidad a Amsterdam

Amsterdam es una de las ciudades más visitadas de Europa y la época de Navidad no es una excepción. En Holanda se pueden encontrar varias tradiciones navideñas.

Una de las más llamativas es la del árbol de Navidad de más de 20 metros que se instala en la plaza Dam (decorado, según se cuenta, con 4 kilómetros de luces).

Otra tradición (que no siempre se puede llevar a cabo) es patinar por los canales congelados de la ciudad. Si el invierno no es lo suficientemente frío, una opción alternativa son las pistas de hielo, como la de Jaap Eden, de 400 metros de longitud.

Fuera de las fechas navideñas, la gran celebración de Holanda es la de Sinterklaas o San Nicolás. Este es un personaje que llega a Holanda cada 5 de diciembre cargado de regalos, los cuales entregará durante la noche en todas las casas del país junto a sus ayudantes (llamados Zwarte Pieten). El día 5, Sinterklaas llega por mar a Amsterdam acompañado de una larga fila de barcos y después monta en su caballo blanco, Amerigo, repartiendo dulces entre la gente.

Para saber todo lo que hay que ver en Amsterdam en 3 días, mira este artículo. 

Viajar en Navidad a Lisboa

Lisboa, así como Portugal, tiene tradiciones bastante similares a las Españolas. La noche de Nochebuena se celebra la consoada, la cena típica familiar, en la que se come bacalao cocinado a la forma tradicional, con berza, patata, zanahoria y huevos. Al final de la cena se come el bolo rei, un pastel de frutas en forma de rosco y cubierto de frutas glaseadas que contiene una chuchería y un haba (quien encuentra el haba debe pagar el bolo del año siguiente).

En fin de año, el lugar de reunión habitual de los lisboetas para brindar con la llegada del año nuevo es la Plaza del Comercio, a orillas del Tajo.

Viajar en Navidad a Madrid

Como madrileño, para mí, las tradiciones típicas de Navidad siempre han sido difíciles de distinguir de las de otros lugares por aquel extraño pensamiento de creer que “en todos los sitios la celebran igual”. Pero no.

En Madrid, la noche de Nochebuena y el día de Navidad suelen ser en familia. En algunas casas se recibe a Papá Noel, pero suele ser más habitual la visita de los Reyes Magos el día 6 de enero. El 5 por la tarde, tal y como pasaba con Sinterklaas, los Reyes Magos llegan desde Oriente montados en sus camellos para repartir regalos. Ese día se celebra la tradicional cabalgata de reyes, en la que los niños reciben caramelos como previa de los regalos que encontrarán la mañana del día siguiente (el 6 es, según la tradición cristiana, el día en el que llegaron los Reyes Magos a adorar al niño Jesús). El día 6 por la mañana, después de abrir los regalos, se come el roscón de reyes, parecido al bolo rei portugués.

En fin de año (o nochevieja) lo más tradicional es la reunión en la Puerta del Sol para tomar las doce uvas de la suerte. Un extra que es puramente de la gente local es la celebración de las preuvas, el día 30, que consiste en tomar las 12 uvas y salir de fiesta por el centro de la ciudad.

Si estás pensando en viajar a Madrid, en este artículo puedes leer todo lo que hay que ver en tres días. 

Viajar en Navidad al hemisferio sur

Argentina

En Argentina, los días de Navidad llevan asociados la elaboración del famoso asado argentino. Reunidos en los jardines, los argentinos practican uno de sus símbolos nacionales. En algunos lugares, como Ciudad de la Plata, el día 31 de diciembre hay tradición de elaborar un muñeco de paja llamado Año Viejo, el cual se quema en una enorme hoguera como símbolo de final de ciclo anual.

Nueva Zelanda

Para los que puedan reunir los días suficientes (al menos, tres semanas), viajar al otro hemisferio es una opción muy interesante, ya que se visita en el verano austral. Es el momento idóneo para visitar un país como Nueva Zelanda. Allí las fiestas se celebran con temperaturas veraniegas, visitas a la playa y barbacoas. Algo emblemático del país es el phutukawa, un árbol venerado por la cultura maorí, el cual se encuentra en los acantilados de la zona norte de la isla norte, en el cabo Reinga y cuyas flores, de un rojo carmesí, brotan entre noviembre y enero.

Cada lugar donde viajar en Navidad encierra sus propias tradiciones, incluso dentro de un mismo país (aunque, en esencia, sea lo mismo, siempre hay variaciones o incluso actualizaciones, si no, que se lo digan a Vigo). Para aquellos que nunca hayan experimentado unas navidades en un entorno diferente, puede ser una buena forma de revitalizar unas fiestas algo desvirtuadas por el materialismo, aparte de una oportunidad de vivir unas navidades en un entorno diferente, puede ser una buena forma de revitalizar unas fiestas algo desvirtuadas por el materialismo, aparte de una oportunidad de vivir y conocer las tradiciones de otros lugares.

Dani Keral

Fotovidéografo por vicio, colaborador en revistas Condé Nast Traveler, Yorokobu, Salvaje y Viaje con Escalas, guionista y locutor en el programa El Vuelo Sonoro de Radio Viajera. Culo inquieto.

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