Instrucciones para no perder(se) la vida

– “No sabes la (jodida) envidia que me das.” Yo mismo decía para mi interior esa frase cuando veía a gente cercana viajando sin cesar o, directamente, atreviéndose a soltar amarras y dedicarse a vivir viajando.  La decía. Tiempo pretérito. Bien, hagamos una cosa: te voy a pedir un favor, te...