Taller de antotipia online: materiales y pasos para imprimir con cúrcuma

Hay técnicas creativas que no se dominan: se acompañan. La antotipia pertenece a esa familia de procesos donde la imagen no se impone, sino que aparece. Es frágil, orgánica, algo imprevisible. Y quizá por eso resulta tan necesaria hoy. Aquí la luz manda, el tiempo decide y la materia vegetal propone caminos inesperados. Por eso, acercarse a la antotipia implica aceptar un cambio de ritmo: eso es lo que propongo en el taller de antotipia online del que te hablaré después.

Pero vamos a ir paso a paso. Primero, vamos a resolver qué es eso de «antotipia».

Qué es una antotipia: una fotografía que nace de las plantas

La antotipia es una técnica de impresión fotográfica basada en pigmentos de origen vegetal que reaccionan a la luz del sol. A diferencia de otros procesos históricos como la cianotipia, aquí no hay químicos industriales ni revelados agresivos. La imagen aparece porque la luz actúa directamente sobre la materia viva, degradándola de forma progresiva.

El resultado no es una imagen fija en el sentido clásico, sino una huella. Algo que existe en un estado delicado, expuesto al paso del tiempo. Cada antotipia es única porque no hay dos luces iguales, ni dos días iguales, ni dos pigmentos que envejezcan del mismo modo. Comprender qué es una antotipia no consiste solo en aprender una definición técnica, sino en asumir su carácter efímero y su relación directa con la naturaleza.

Taller de antotipia online pasos materiales
Pasos para hacer una antotipia en casa usando la cúrcuma como activador

En qué se diferencia la antotipia de la cianotipia

La cianotipia es un proceso químico inventado en el siglo XIX. Es una técnica más estable, más contrastada y más cercana a la fotografía tradicional. La antotipia, en cambio, es casi botánica:

  • utiliza pigmentos vegetales (flores, hojas, raíces…). Lo más habitual es usar la cúrcuma (es el material que uso en el taller).
  • no requiere lavado ni químicos duros
  • el revelado es extremadamente lento
  • los resultados son más suaves, a veces tenues, siempre orgánicos y en tonos anaranjados-marrones
  • su vida es limitada: se sigue aclarando con el tiempo, como una fotografía que no quiere quedarse quieta

Mientras la cianotipia deja imágenes profundas y permanentes, la antotipia ofrece una estética efímera, más cercana a la idea de un recuerdo que a la de una copia fotográfica.

Cómo hacer una antotipia: experiencia antes que método

Quien se acerca buscando cómo hacer una antotipia suele esperar una serie de pasos claros, una secuencia lógica, un resultado previsible. Pero la antotipia no funciona del todo así.

Hacer una antotipia es entrenar la mirada. Aprender a leer la intensidad del sol, los tiempos de exposición, las variaciones sutiles del entorno. Es aceptar que la imagen no siempre coincide con la expectativa inicial y que, en esa distancia, aparece muchas veces lo más interesante.

Por eso la antotipia no se transmite bien como receta cerrada, anque sí hay mediciones y proceso, ojo, una cosa no quita la otra, eso lo muestro en el taller online de antotipia. Ese es, de hecho, uno de los valores centrales del taller: entender el porqué de cada decisión, no solo el cómo.

Materiales para hacer antotipia: una base clara para empezar

Para quienes sienten curiosidad por experimentar, estos son los materiales para hacer antotipia en un sentido amplio, sin entrar en fórmulas, proporciones ni procesos concretos:

  • Pigmentos de origen vegetal con capacidad fotosensible, procedentes de plantas, flores o especias. Como he dicho, en el taller usaremos la cúrcuma.
  • Papel u otros soportes absorbentes, capaces de recibir y mantener el pigmento sin deformarse.
  • Luz solar directa, que actúa como verdadero motor del proceso.
  • Elementos para crear sombras o siluetas, como hojas, flores prensadas, objetos encontrados o transparencias.
  • Superficies o sistemas de presión suave, que ayuden a mantener el conjunto estable durante la exposición. En general se suele usar el llamado sandwich de isolado
  • Agua limpia, utilizada en el momento final para detener la acción de la luz y revelar la imagen.
  • Guantes para el manejo de la sustancia. No porque sea tóxica, sino porque la cúrcuma mancha y tizna TODO. Y cuesta quitarla (con alcohol sale de las superficies, pero las manos…. eso ya es otro cantar 😅).

Más allá de esta base, la antotipia se abre a la exploración personal. Lo interesante no es tanto el listado en sí como la relación entre estos elementos: cómo responde un pigmento concreto a una determinada luz, cómo influye el soporte elegido en el resultado final o cómo el entorno —la estación, la hora del día, el clima— deja su huella en la imagen.

Es en esos matices donde la técnica deja de ser un procedimiento y empieza a convertirse en lenguaje.

Taller de antotipia online y en casa: integrar la práctica en lo cotidiano

Practicar antotipia no requiere grandes desplazamientos ni infraestructuras complejas. Un taller de antotipia en casa permite integrar la creación en la vida cotidiana, trabajar con la luz real del día y con los ritmos propios de cada espacio.

La casa se convierte así en un pequeño laboratorio de observación. Un lugar donde volver una y otra vez al proceso, ver cómo cambia con el tiempo y desarrollar una relación más íntima con la técnica.

Antotipia y viaje: la luz como brújula

¿Por qué hablar de antotipia en un blog donde también hay rutas, geografías y cartas de viaje? Porque esta técnica es, en sí misma, un viaje.

Un camino que nos lleva desde la recolección de pigmentos en un cuaderno de campo hasta la contemplación pausada de una imagen que surge al sol. Cada impresión es un mapa, un recuerdo que habla de tiempo, de estaciones, de esas manos que eligieron una hoja y la pusieron a dialogar con la luz.

En mi Laboratorio (la newsletter mensual gratuita que envío cada último viernes de mes y donde también tengo los Talleres) hablé de cómo usé la cianotipia en ruta, recolectando hojas durante un viaje de tres meses por Europa: Islas Feroe, Normandía, París, Suiza y Grecia quedaron quedaron plasmados en forma de cianotipo. Aquí muestro el ejemplo de Suiza:

viajes alternativos convirtiendo el viaje en un Laboratorio
Resultado de una cianotipia de viaje

De la misma forma, la antotipia se puede usar para plasmar de forma artística un itinerario.

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Si sientes curiosidad por qué es una antotipia más allá de la definición, si te preguntas cómo hacer una antotipia con profundidad y criterio, o si buscas un taller de antotipia online que no convierta el proceso en una receta rápida, el Laboratorio de Viajes Creatiros es ese lugar.

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Dani Keral

Redactor y fotógrafo en revistas Yorokobu , Revista Salvaje y Condé Nast Traveler ◆ Ganador en 2023 del I Premio Nacional de Periodismo en el Medio Rural Ainhoa Camino ◆ Finalista, en 2022, del XXXV Premio de Periodismo Turístico Mañé i Flaquer ◆ Premio Internacional de Comunicación Turística 2017 al mejor blog revelación de viajes ◆ Creador del podcast El Vuelo Sonoro de Radio Viajera ◆ Más info en mi perfil de LinkedIn

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