Phnom Penh, la entrada a un país hipnótico

Phnom Penh

Camboya empezó por Phnom Penh. Y en un primer vistazo rápido te recordó a un país que ya habías visitado, aquel con el que habías empezado el Viaje Creativo: India.
La parada anterior había sido un mes por Japón y nada más salir del aeropuerto ya se notaba el cambio: había vuelto a la Asia del regateo, los Tuk Tuk y el caos.
Mirabas al cielo y veías madejas de cables que te recordaban a aquel caos informe que ya viste  en Nueva Delhi

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Mirabas al suelo y… ahí estaba, tu amiga la basura, esa que en tu paso por India se convirtió en un elemento más del paisaje y que inmortalizaste en uno de los retos que te lanzaron. Bueno, quizá no tanta, tanta, pero la de Camboya no se quedaba corta (aquí, al menos había gente encargada de “reagruparla”)

Basura Camboya

Incluso los tuk tuk, pese a su diferencia estética, te traían ese maravilloso recuerdo de ver a gente dormir en posturas acrobáticas dentro de su vehículo.

tuk tuk

Pero no nos engañemos. Este país era diferente. Este país tenía su propia personalidad, su propio color, su propia historia… historia con un pasado reciente de dolor intenso ya que fue en este país donde Pol Pot, entre 1975 y 1978 esparció el terror genocida con los Jémeres Rojos en la entonces Kampuchea Democrática.

Genocidio Jémeres rojos

Y su propia cultura, la cultura Jémer, extendida también en los países vecinos por los rastros del antiguo Imperio del mismo nombre, entre los siglos IX y XV. Y una de las mejores formas de comprobarlo es observando sus edificios: templos con espectaculares tejados a dos aguas y puntiagudos ornamentos. 

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Recorrer Phnom Penh era divertido. Moderadamente caótica y suficientemente desordenada como para hacer de ello una diversión. 
Por una parte estaba el Mercado central, de chocante estilo art déco, que  alojaba en su interior un sinfín de puestos de todos los colores: joyas, cachivaches varios, souvenirs, comida…

Mercado central Phnom Penh

Sobre todo comida. Y es que en Camboya, con una tradición culinaria que mezcla elementos de sus países vecinos, es de esos países donde el viajero gastronómicamente curioso se puede encontrar de todo: pescado, carne, vegetales, dulces, insectos…

Comida Camboya

Y platos elaborados como el famoso Amok, plato de pescado, pollo o tofu, combinado con hierbas tradicionales,  curry , piel de lima kafir fresca,  galanga (jengibre azul), ajo y  leche de coco. El plato suele presentarse en un  contenedor de hojas de plátano.

Amok

Alejándote del mercado te encontrabas con el agradable paseo al lado del enorme río Mekong, que  te hacía recordar que estabas en uno de los países donde la lluvia cambia radicalmente el paisaje.

Río Mekong, Camboya

Y pasito a pasito, acompañado del calor  penetrante, llegabas a  la calle más limpia y vacía de toda Phnom Penh

Phonm Penh

que es la que se encontraba justo en frente del lugar más importante de Phnom Penh y uno de los tesoros de la capital camboyana: el palacio real y la pagoda de plata.

Pagoda de plata

Un recinto como para perderse varias horas… jardines, templos, frescos a medio restaurar que vibrabann de vida e historia 

Frescos palacio Phom Penh

y sus increíbles ornamentos convertidos en puerta.

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Phnom Penh ofrece ese atractivo de pequeña gran ciudad en la que la diversión se encuentra ya solo con ir caminando por cualquiera de sus calles, sin ser tan inmensamente grande como para no poder abarcarla ni tan pequeña que en pocas horas ya hayas recorrido todo lo que puede ofrecer.

Fue la premonición de que ese país iba a encerrar cosas muy interesantes… cosas como un poblado flotante fuera de los mapas  y los  espectaculares restos de una civilización milenaria.

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6 Responses

  1. Edgar dice:

    Interesante, Qué opinión te dejó la ciudad personalmente?? Porque Phnom Penh es una ciudad que depende de donde haya leído información me ha parecido muy distinta, diría que es de esas ciudades que te parecerá una cosa u otras según con que ojos la mires.
    Y cual fue tu itinerario por Camboya…. supongo que esta respuesta en una futura (o pasada si he sido despistado) entrada.
    Un abrazo

    • DaniKeral dice:

      Hola Crack!! Qué bueno leerte por mi rincón!!

      Personalmente me aportó mucho. Si bien es cierto que una vez estás en Bangkok sus palacios tiene el mismo estilo arquitectónico y son mucho más impresionantes que los de Phnom Penh, los de esta te dejan como una sensación más… íntima, no sé. Con gente, pero no taan masificados. La ciudad en general te diría que no tiene grandes atracciones pero en general tiene bastante atractivo: los puestos de comida, la gente suuuper cercana (eso es Camboya en general), lugares donde conocer aspectos de su historia tanto a nivel cultural como a nivel social (el museo de genocidio es bastante impactante). Es una ciudad con unas cuantas cosas que te llenan y que a su vez puedes abarcar con facilidad, en un par de días.

      En cuanto al recorrido, ya publiqué entradas, sobre el poblado de Kampong Luong y el de Krakor, y sobre Siem Reap y Angkor (bueno, Angkor realmente). Yo tiré por tierra en bus hacia Bantambang, pero me baje en mitad de un lugar, Krakor (que no tenía parada estipulada, había que avisar al conductor). Desde ahí tire para Seam Reap y Angkor. No me metí en la zona de selva, más al norte, para experimentar con santuarios de elefantes (pero en libertad, que los protegen, vamos) pero hubiese sido una buena opcion, ni tampoco a la zona de costa. Tienes pa 15-20 días fácil entre todo eso.

      Un abrazote!!!

  2. Phnom Penh también fue nuestra entrada a un país que nos cautivó. Aún así, no es una ciudad fácil para el viajero que busca sentir con sus propios ojos (y su mente abierta) la verdadera Phnom Penh. No es fácil su historia, ni son fáciles, en ocasiones, sus calles. Pero está claro que esto (a pesar de lo que la gente diga) no es una razón para no visitarla. Quizás, incluso, sea la razón que pueda llevarte ahí. Grandes recuerdos nos ha traído este post….
    Abrazos,
    Lucía y Manu (Lowcosteros)
    P.D.: Fue un placer conocerte en persona en el Birratour y haber conversado durante un tiempo sobre Japón, uno de nuestros próximos destinos.

    • DaniKeral dice:

      Jeje, efectivamente, es difícil… una historia marcada por mucha sangre. En cuanto a las calles… la verdad es que India me vacunó. Me vacunó mucho hasta el punto de sentir que Phnom Penh era “tranquila”. Jeje.

      Igual!! Me encantó conoceros y poder compartir impresiones. Estoy deseando que hagáis ese viaje a Japón y leer vuestras impresiones!!!

      Un abrazote chicos!!!

  3. qué interesante! me gusta mucho el artículo.

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