Amritsar, las 6 caras del templo dorado

Amritsar es un lugar distinto. En primer lugar, está lleno de Sikh. O sea de gente como este señor:

_1030860 copia

Turbante, barba y una religión en particular, el Sikhismo, nacida allá por el siglo XVI

Y en Amritsar hay un objeto. Un único objeto que por si solo ya hace que merezca la pena la visita:
El Templo Dorado.

Este es el centro neurálgico de la religión sikh, el lugar al que todos quieren ir, al menos, una vez en la vida. Se encuentra abierto a todos, seas de la religión que seas, para dormir y comer dentro de él. Se le ha descrito de muchas formas, incluso en forma de cuento. Pero yo me di cuenta de algo estando allí, y  es que el Templo Dorado esconde seis caras distintas.

1. La cara adorada.

_1030876 copia
Cientos y cientos a su alrededor lo miran, lo adoran, rezan cantos o le hacen miles de fotos. Es una joya áurea en mitad de un espejo de agua. Es el protagonista indiscutible, todos le quieren ver, tocar y dormir en su interior. Es la estrella de Amritsar.

2. La cara real.

_1030882 copia
El templo tiene ojos, nariz y boca. Tiene un gesto de asombro, como preocupado… Quizá es por la cantidad de gente que acude a él y no le deja dormir tranquilo. Quizá son esas miles de fotos que le hacen sentirse incómodo. O quizá es porque, justo enfrente suyo, en el estanque, ve cómo solo se pueden bañar los hombres, quedando las mujeres a un lado…

3. La cara simbólica.

_1030889 copia
Es pureza. Es generosidad. El templo acoge a gente de todos los lugares, que vienen a lavarse y purificarse en sus ¿lmpias? aguas. Es un símbolo de pureza y es un símbolo de reunión.

4. La cara abarrotada.

_1030896 copia
Todos quieren entrar por su puerta. Cabezas y cabezas agolpadas en una fila infinita que les llevará, lentamente, al interior de tan preciado tesoro. El calor, el hambre… todo se puede vencer por poder estar cerca de su brillante piel.

5. La cara impresionista.

_1030974 copia
El templo es un artista. Paleta y pincel en mano, juguetea con la luz consiguiendo cautivar a la masa con solo mirarlo. Va sobrado de belleza… y se permite ser obra de arte.

6. La cara majestuosa.

_1040007 copia
Es, en definitiva, el rey. Aguanta vestido permanentemente con sus mejores galas, haga, sol, lluvia o calor desértico, recibiendo en audiencia a todo aquel que quiera visitarlo. Es la nobleza y la majestuosidad…y la única razón de que Amritsar esté situado en un mapa para los viajeros.

You may also like...

5 Responses

  1. Marta dice:

    ME encanta esta entrada super creativa 🙂

  1. octubre 1, 2015

    […] Un rickshaw. Y un tipo con turbante, o sea, un sikh. Los rickshaw tienen el poder de conseguir esa cara en los ocupantes… sobre todo al estilo de conducción indio, como este caso moviéndome por Amritsar. […]

  2. octubre 16, 2015

    […] 3: Amritsar: Canto nocturno de oración sikh, sobrecogedor, en torno al Templo Dorado. […]

  3. mayo 9, 2016

    […] yo mismo diría que esos hombres me miraban con buenos ojos. A veces hay miradas que engañan. En Amritsar, los sikh miran de forma  muy diferente al resto del […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *